El cielo sobre Berlín

El cielo sobre Berlín
Fachadas en la Friedelstrasse

lunes, 14 de febrero de 2011

WILLKOMMEN Sra. MERKEL!!!

 Berlin, 4/02/2011. Angela Merkel ha visitado Madrid durante 6 horas, y ha venido acompañada por seis de sus ministros: el de Economía y Tecnología,Trabajo y Asuntos Sociales, Exteriores, Finanzas, Infraestructuras y la ministra de Educación y Ciencia, Doris Ahnen. Podríamos interpretarlo como una alusión a todo aquello quepodríamos aprender de los alemanes. Esos fríos y calculadores seres del norte, a los que tan bien les van las cuentas.
Su economía es la cuarta del mundo y está claramente basada en el fomento, por un lado, del sector industrial, con una sólida y mundialmente reconocida prosperidad tecnológica; Y por otro, en la exportación de sus productos (desde electrodomésticos hasta coches). La industria alemana diversificada en varias ramas esta dirigida por grupos empresariales que, cada vez más y poco a poco, van adquiriendo mayor poder a la hora de influir en asuntos políticos. Antes de su visita a Madrid, Angela Merkel comentaba en una entrevista exclusiva con RTVE, que “la economía no solo la podemos hacer los políticos”, al mencionar la participación de empresarios alemanes en la cumbre, y aseguraba que “todo esto debemos hacerlo en común, es la Economía Social”. Un término que podría resultar algo ambiguo si analizásemos la propuesta de la Canciller mirando el ejemplo de EEUU. Un país en el que la política no es solo cosa de los propios políticos, si no que cualquiera puede participar en la política llegando a ocupar altos cargos, con el riesgo que ello puede traer. Al último presidente me remito.
Además la participación de los empresarios, lobbys y grupos de poder, resulta decisiva en la actividad política estadounidense. Por tanto, es probable que con la participación de agentes empresariales en cualquier sistema político, la economía pudiera alejarse de cualquier tipo de la mencionada Economía Social; si con ello entendemos el fomento de medidas sociales. Algo que Alemania ha trabajado mucho la desde la Guerra Mundial II y que en los últimos tiempos parece haber descuidado un poco, al menos por el ambiente que se respira en los Länder (estados federados) y ciudades con mayores tasas de paro (véase la antigüa RDA).
En segundo lugar, el Trabajo y los Asuntos Sociales – En este tema también nos sacan carrerilla. Los alemanes gozan de unas prestaciones sociales envidiables y el sistema de trabajo es algo diferente al nuestro. Mucho más eficaz y productivo, de ahí la competitividad alemana, que dio lugar al “Milagro Alemán”. Este es otro punto que destacaba la Canciller, ya en su primera repuesta a de los corresponsales de RTVE. A la pregunta sobre la equiparación fiscal y de rentas que propone Zapatero para la UE, Merkel, tras mostrar su alegría por la visita a España “en un momento muy importante”, apela a la solidaridad entre los miembros e insiste en que “tenemos que ser muy competitivos, con una economía de innovación, por que la competencia en el mundo es dura”. Declaraciones éstas que pueden verse como un cambio de discurso desde Berlín, que nos había acostumbrado a comentarios bastante más críticos, incluso reticentes a las recientes a las operaciones de salvamento financiero en Grecia e Irlanda.
En tercer lugar, podríamos hacer un popurrí con el resto de las lecciones merkelianas. Aquí entrarían las finanzas, las infraestructuras y la educación. Tres disciplinas que, como todo el mundo sabe, los germanos dominan. Sobre todo la primera y la tercera, a mi juicio la más importante y la que más nos urge solucionar. El fracaso escolar y universitario en España no es algo nuevo ni que deba pasar desapercibido. Deberíamos aprender de un problema tan grave y por desgracia tan viejo como el sistema educativo actual. Colegios, institutos, centros y universidades. Es donde se forja la base teórica sobre la que se construye cada país. Y la presidenta alemana ya lo dice, la competencia cada vez es más dura. Por eso los dirigentes españoles deberían tomarse mucho más en serio la posibilidad de una seria reforma educativa, pidiendo consejo si hiciera falta a los que saben y les va bien. Como a nuestra, parece, amiga Angela. Con todo el escuadrón de ministros que han venido a la Cumbre hispano-alemana cualquiera hubiera dicho que la Merkel venía con todo el arsenal preparado para leernos la cartilla. Pero sus declaraciones en la rueda de prensa han tenido un tono que podría calificarse como amable y amistoso. Incluso ha parecido felicitar a España por el esfuerzo realizado con motivo de los recortes económicos adoptados para paliar la crisis financiera. El reciente pacto entre Gobierno y sindicatos ha sido otro de los motivos por los que la canciller ha mostrado confianza en el futuro de la reforma laboral del Ejecutivo socialista.
Con estas pinceladas sobre la visita oficial podríamos resumir y asegurar que la “profe” Angela  nos da el aprobado, que, a juzgar por el revuelo mediático de la visita, era lo único que nos importaba. Pero aún nos quedan asignaturas pendientes, no debemos relajarnos. El paro y la deuda son dos de los temas que más preocupan al gobierno alemán, aunque desde Berlín confían en un progresiva mejora. Vamos por el buen camino... sin embargo, (como me decían mis profesores en el colegio y mis padres) siempre se puede mejorar. Merkel considera, según Moncloa, que España debe ampliar las medidas para mejorar su estabilidad económica.
En Madrid, la canciller ha sido recibida por primera vez en el Palacio de la Moncloa, y nada menos que con honores Estado, audiencia con SM Don Juan Carlos I, desfile militar, cornetas y mucho protocolo. Tras la cumbre bilateral y la reunión entre miembros del ejecutivo germano y español, ha tenido lugar el habitual almuerzo en este tipo de encuentros, al que también han asistido empresarios, representantes sindicales y de la patronal, así como los presidentes de las confederaciones de cajas de ahorros, tanto de España como de Alemania. Más de uno habrá pensado que con un poco de suerte los alemanes se irán pensando que en nuestro país los de los sindicatos comen, cada semana, con los de la patronal y los ministros. Así, de buen rollo.
Y es que la visita a nuestro país de la Canciller también debería hacernos pensar en cómo nos ven los alemanes a nosotros. Es imposible generalizar cuando queremos explicar qué piensan en Alemania sobre nuestro país. Si le preguntamos a cualquier alemán o alemana de a pié por España, nos dará una visión en la que abundan los clichés. En primer lugar podríamos echar un vistazo a los medios alemanes para saber con qué datos informan a sus compatriotas sobre nuestro país. Para no ser cruel sobre la escasa repercusión de España en Alemania, me limitaré a decir que la visita de Merkel a Madrid ha trascendido tanto como lo hubiera hecho en España la visita oficial de ZP a Tailandia, con todo mi respeto al pueblo tailandés. En Alemania, mucha gente nos sigue conociendo por ser un destino turístico, dónde se come y se bebe rico, barato y de forma abundante. Muchos piensan también que el sol luce radiante durante todo el año, a lo largo y ancho de toda nuestra geografía. Son tópicos inevitables, pero si existen es por que algo significan.
Otro pensamiento generalizado entre los alemanes es que España aún sigue siendo un país con cierto carácter tradicionalista (la recepción de Merkel no deja dudas), anclado en una monarquía, que aunque moderna y constitucional, no deja de ser un sistema muy distinto del alemán o el francés, que son vistos aquí como ejemplos de democracia y liberalismo. En la opinión general sobre nuestro país existe el poso rancio que nos dejó la larga dictadura de Franco, que a su vez se mezcla con la imagen de un país de fuerte influencia católica. La guerra civil es un tema por el que se nos conoce y que puede salir en una conversación con alemanes de cierta inquietud política, social o intelectual, del tipo que sea. La guerra civil puede salir incluso hablando con gente joven, que pueda interesarse por nuestra historia y cultura. Por supuesto conocen la fiesta nacional, algo que jamás creo que los alemanes lleguen a comprender. El terrorismo y otros temas de nuestra política puede que le suene a algún devora periódicos. Aunque eso sí, nuestros deportistas son conocidos, nuestra mejor imagen diría yo. Pero a parte de eso, en Alemania solo se acuerdan de nosotros alguna vez cuando van a hacer la compra y ven la procedencia de muchas frutas y verduras (Naranjas, plátanos, tomates,). Esto se debe a que económicamente se nos conoce por ser la huerta de Europa. Se da por supuesto que somos un país agrícola, una visión que quizá nos aleja de la imagen de país mega-desarrollado, que algunos pueden creer que
somos. Ni una cosa ni la otra.
Hay alemanes que vienen a conocer nuestro país, más allá del sol, las playas y la paella con sangría. Barcelona es un referente cultural para muchos de estos visitantes, en su mayoría, universitarios o estudiantes. Aunque también vienen matrimonios mediana edad, familias con niños y jubilados. Este “otro” turismo viene más interesado en conocer nuestra cultura e historia, para cuyas vacaciones eligen sobre todo destinos como Madrid, por su inmensa oferta cultural; o el Camino de Santiago, cada vez más popular y conocido en los países del centro y norte de Europa.

Lucas Rubio Albizu

domingo, 13 de febrero de 2011

Resurgir oder auferstehen

Anoche, muy tarde, vi un reportaje sobre la nueva Batasuna. Ésta se hace llamar Sortu, algo así como rehacer o resurgir. Aquí en Berlín, donde vivo hace 2 años, a penas trascienden estas noticias. Aunque son numerosos los artículos que vienen si buscamos en internet: "neue Batasuna". Die Welt, un periódico serio, en su edición digital del 8 de mayo de 2007 publicabaTrojanisches Pferd im Baskenland

El caballo de Trolla parece que vuelve 3 años despues con la misma historia. Yo, por el contrario, tras un año quería evocar a otro animal, un ave. El Ave Fénix, sí. El que renace de sus cenizas. Es la intención del título, crear otro espacio para escribir. Tras perder la comba con mi primer experimento internauta, barra escribiente aficionado, barra plumilla, retomo con seriedad el compromiso de contar regularmente lo que vea desde esta ciudad. Como muestra sirva un texto sobre la visita de Merke a la Cumbre Hispano-Alemana de Madrid.